Dolor en los dedos en el embarazo

Entre todos los cambios hormonales que suceden durante el embarazo están los neurológicos, que pueden ocurrir por afecciones directamente en los nervios o por la

Entre todos los cambios hormonales que suceden durante el embarazo están los neurológicos, que pueden ocurrir por afecciones directamente en los nervios o por la compresión de nervios, debido a la retención de líquido tan común durante el embarazo.
Este último es el caso del síndrome del túnel carpiano. Esta afección puede producirte dolor como si sintieras agujazos u hormigueo en tus dedos pulgar e índice.
Sin embargo, el dolor de espalda se produce mayormente por el aumento progresivo de peso que tiene que soportar tu columna, el que se distribuye principalmente alrededor de tu cintura.

Cómo tratar el dolor de los dedos en el embarazo

También puedes sentir cierto adormecimiento y debilidad en tus dedos. Con muy poca frecuencia estos síntomas pueden extenderse también a tu mano o parte de tu antebrazo.
Para tratarlo lo mejor es dormir con una férula en la mano, ya que esta tablita mantendrá tu mano inmóvil en una posición media y también evitará que sin querer duermas sobre tu mano.
Durante el día puedes levantar la mano por encima del nivel de tu cabeza y hacer movimientos con los dedos.
La acupuntura también puede ser un buen método para ayudarte a aliviar esta sensación, sin embargo, no deberías preocuparte mucho por esta complicación ya que de todos modos desaparecerá después del parto.
En muy pocos casos el dolor es importante y no cede aún después del parto. El médico entonces evaluará el tratamiento, que en general es quirúrgico.

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El Yoga y el embarazo

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc.

La actividad corporal es especialmente necesaria durante el embarazo. El cuerpo sufre una serie de cambios que afecta tu estado de ánimo y producen dolores o molestias físicas como náuseas, dolores lumbares, hinchazones de pies, estrías, etc. Para combatir estos dolores el yoga y el embarazo se llevan muy bien.

Durante la gestación de tu bebé es muy importante acompañar todos estos cambios con una actividad física que te permita relajarte mentalmente y vivir tu embarazo con la plena felicidad que mereces.

¿Cómo practicar el yoga en el embarazo?

La práctica de las meditaciones yóguicas te ayudan en este aspecto logrando un equilibrio físico y emocional. Las asanas (posturas yóguicas) permiten conectarte con tu bebé y transmitirle toda la paz y la energía positiva para un crecimiento saludable.

También reducen la ansiedad por el hijo que crece dentro de ti y el temor que causa el miedo al dolor y a lo desconocido, ayudando a conectarte con tu cuerpo y fortaleciendo tu mente para mantenerla en calma en los momentos necesarios.

Por otro lado, la pranayama (respiración yóguica) te ayuda a evitar la fatiga, la tensión nerviosa, a eliminar toxinas y te obliga a concentrarte, no perder tu ritmo e ir más allá del dolor, logrando de este modo un parto más fácil y corto.

No es necesario que te encuentres realizando yoga anteriormente para poder practicarlo durante tu embarazo. La actividad física será beneficiosa para tu salud y la de tu bebé.

No existe un yoga especial para embarazadas, sino que se adaptan las prácticas normales a las necesidades de las futuras mamás, por lo que esta práctica se realiza con grupos exclusivamente de embarazadas, que además te permiten la posibilidad de compartir tus experiencias con otras mujeres que, como tú, atraviesan por esta etapa tan bella de la vida de una mujer.

Si te das a la tarea de practicar, en intenet puedes encontrar muchas madres blogueras que adquirieron esta actividad para hacer de su embarazo una experiencia saludable. Consulta cualquier ejercicio con tu médico.

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