Consejos para acompanar a tu bebe en esta etapa

Tu amor y tu apoyo son los pilares fundamentales para tu bebé y su crecimiento. Y cuando está dejando los pañales también te necesita. Aquí te dejamos algunas recomendaciones…

¿Tu bebé da señales de querer dejar los pañales? Estas son algunas recomendaciones para que juntos puedan lograrlo.

Es recomendable que coloques un orinal en el suelo en vez de subir al bebé al inodoro porque le puede dar miedo caerse. También puedes usar un asiento para inodoro y un banquito o algo para que tu bebé apoye los pies.

Otra opción es empezar esta etapa de enseñanza utilizando ropa interior de entrenamiento, también conocida como pull-ups o calzoncillos de aprendizaje. A la mayoría de los bebés les gusta sentir que ya son grandes y si les pones algo parecido a un calzoncillo o calzoncitos sentirán que ya lo son.

Si tu bebé tiene un accidente mientras utiliza la ropa interior de entrenamiento, no lo retes. Es bueno que seas paciente y mantengas la calma.

Es recomendable que esperes a que tu bebé te avise cuando tenga ganas de hacer pipí o caca. O bien, habla con él para que te diga en el momento que quiere sentarse en la bacinilla o en el inodoro.

Si pasan más de cinco minutos y tu bebé no hace ni popó ni orina, levántalo y no lo retes, es preferible decirle que más tarde lo pueden volver a intentar, alentándolo a que te avise. Dale sonrisas, aplausos y elogios.
Con seguridad habrá ocasiones en que lo dejes en el inodoro y no haga, pero después de que le pongas el pañal hace popó o pis. Es común que eso suceda porque se siente más seguro y más cómodo con el pañal ya es que un objeto conocido. Recuerda que a tu hijo se lo tiene que preparar psicológicamente de a poco.

¿Qué pasa si tu bebé no quiere hacer popó en el inodoro o en la bacinilla, pero sí orinar? Ponle el pañal para defecar y dile que comprendes que no quiera hacerlo en el inodoro, pero trata de convencerlo con juegos y sin presiones. Es muy bueno que lo alientes porque no sirve de nada tratar de acelerar el proceso. Lo mejor es que lo hagas que sentirse seguro.

Tu bebé también se puede acostumbrar a estar sin pañales si lo sientas en el inodoro o en la bacinilla: primero con ropita y después quitándole el pañal. En ese momento él probablemente quiera jugar, así que trata de no retarlo porque es natural. Esto lo puedes hacer siempre y cuando el baño esté limpio y desinfectado.

Es recomendable que busques que tu bebé vaya al baño con sus hermanos o con su papá para que vea y aprenda. Si es nena, que vaya contigo o con sus hermanas. A los niños pequeños siempre les gusta imitar a sus papás y a los adultos en general.

Una vez que haya aprendido poco a poco a ir solito al baño, es muy importante que le enseñes la importancia de lavarse las manos al terminar.

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Dejando el chupo

Unas fotos recientes de Suri Cruise de cinco años de edad chupando su chupo ha causado diferentes noticias alrededor del mundo. Si bien muchas personas se oponen al uso de ellos, no se puede negar que es una bendición para muchos padres. Aparte de ser fáciles de reemplazar si se pierden o se dañan, son una excelente forma para ayudar a que el bebé se tranquilice.

Pero, ¿cuándo debes abandonar el chupo? Y lo más importante, ¿cómo puedes hacerlo de una manera que minimice el estrés para ti y tu pequeño?

¿Cuándo debería quitarle el chupo?

Cuando tu bebé es pequeño, sólo debería usar el chupo para calmarse, pero cuando tiene alrededor de cuatro o cinco meses esto suele cambiar por lo que expertos en el sueño sugieren que es un buen momento para abandonarlo.

Sin embargo, si lo dejas seguir usándolo, la sugerencia es que debe ser eliminado en torno a los dos años de edad. Para Natalie, madre de James (dos años de edad), esto se convirtió en una necesidad. James se despertaba varias veces por la noche y se angustiaba cuando no podía encontrar su chupo. Como resultado Natalie interrumpía su sueño regularmente ya que tenía que entrar y encontrar su chupo con el fin de que se volviera a dormir.

Además, un estudio de la Universidad de Washington indicó que el uso del chupo durante demasiado tiempo puede aumentar las posibilidades de que los niños desarrollen trastornos del habla. Un hallazgo clave fue que los niños que usaban chupo o se chupaban los dedos después de los tres años eran tres veces más propensos a tener un trastorno del habla. Así que, si tu bebé usa chupo, es muy importante limitar su uso y nunca usarlo como un medio para mantener al bebé callado.

El uso a largo plazo también puede afectar los músculos de la boca, haciendo que la lengua se mueva hacia delante contra los dientes y afecte su posición y generando problemas potenciales en el habla de tu hijo.

Consejos para abandonar el chupo

Cuando tomas la decisión de deshacerte del chupo, necesitas establecer algunas pautas para hacerlo.

En primer lugar, es útil limitar dónde y cuándo tu hijo puede usar el chupo. Idealmente, sólo debe ser a la hora de acostarse.

Es más fácil separarlos del chupo cuando son capaces de comunicarse verbalmente contigo. De esa manera puedes explicarle por qué ya no lo necesitan. Dile qué ya es un niño o niña grande y que no necesita usarlo. Una sugerencia popular, es hacer que sea menos atractivo para ellos haciendo un agujero en la parte superior del mismo, esto reduce su capacidad para chupar y lo vuelve menos agradable para ellos. Para muchos niños una vez que el chupo está "roto" perderán su interés en él.

Si es posible, establece una fecha junto con tu hijo para dejarlo y elijan un beneficiario adecuado que puede ser el hada de los dientes, Santa o el conejito de Pascua. A veces incluso tu dentista puede tener un lugar para dar de baja los chupos. Pídele a tu hijo que te lo ayude a envolver para poderlo regalar, esto les ayudará a entender mejor lo que está sucediendo.

Es importante permanecer firme una vez que haya dejado el chupo. Las tácticas de distracción son las mejores en momentos como éste y es posible que necesites encontrar un edredón, una manta suave o un juguete para darle a cambio del chupo.

Debes prepararte para ser muy paciente y apoyar a tu hijo durante la transición, pero debes dejar claro que el chupo ya no estará disponible. El chupo es una fuente de comodidad para un niño pequeño, así que trata de no quitárselo en un momento en el que estén sucediendo otros eventos importantes como un cambio de casa o la llegada de un nuevo bebé.

La vida después del chupo

Natalie sufrió tres noches con un niño muy gruñón hasta que James aceptó que su chupo no iba a volver. Ella se aseguró de entrar cada noche y tranquilizarlo dándole palmaditas suaves y hablando en voz baja con el fin de hacerle saber que no estaba solo y ayudarle a reducir sus niveles de ansiedad. Desde entonces ha dormido toda la noche.

Aunque deshacerse del chupo requiere una atención cuidadosa es importante no devolverse en el proceso una vez que hayas decidido hacerlo.

Sin embargo, lo más importante es hacerlo en un momento que sea bueno para ti y tu bebé, eso hará que la transición sea mucho menos estresante para todos los involucrados.

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